Comentario al Evangelio del Domingo 02 de Enero de 2020

Publicada el 05 de Enero del 2020

Hoy, 5 de enero, nuestra iglesia celebra lo que se conoce como Epifanía del Señor. Epifanía es palabra proveniente del griego que significa “manifestación” en el sentido de algo grandioso que se manifiesta o se da a conocer y es en este sentido que el texto del evangelio que se lee en el día de hoy (Mateo 2, 1-12) relata el momento en que unos magos venidos de Oriente llegan a Jerusalén preguntando por el Rey de los judíos que acababa de nacer y el interés que tienen de adorarlo. El texto continúa relatando que ante esta noticia el Rey Herodes y toda Jerusalén se desconcertaron (sobresaltaron, asustaron). Ante esto Herodes que apoyado por los romanos gobernaba Israel, convoca a todos los sumos sacerdotes y los escribas del pueblo para preguntarles en que lugar debía nacer el Mesías siendo la respuesta que debía nacer en Belén de Judea porque así había sido escrito por el profeta (Mi 5,1). Herodes quien era un tirano muy ambicioso, preocupado por la noticia del nacimiento de un posible sucesor llama a los magos a quienes les pide encontrar al niño recién nacido y volver a decírselo para ir el también a adorarlo. El relato continúa con el encuentro de los magos con el recién nacido que se encuentra con María su madre. Rinden homenaje al niño ofreciendo los dones del oro, incienso y mirra. Finalmente, advertidos en sueños que no vieran a Herodes vuelven a su tierra por otro camino concluyendo el relato.

En relación al evento que se narra los estudiosos modernos de la Biblia plantean dudas sobre la realidad histórica de este acontecimiento, llama la atención que de los cuatro evangelistas el único que relata el encuentro de Jesús recién nacido con los magos es el evangelista Mateo. ¿Cuál puede haber sido la razón de esto?

La comunidad que forma Mateo y que se encarga de redactar su evangelio provenía de judíos convertidos al cristianismo y siendo los judíos muy piadosos y fieles seguidores de la ley mosaica para Mateo es muy importante establecer el nexo entre Jesús y El Mesías anunciado por los profetas en los textos del Antiguo Testamento que profetizaban el nacimiento del Mesías que debía venir para cumplir las promesas hechas a Israel y llevar a cabo el plan de salvación de toda la humanidad. 

Sin embargo, quienes primero toman conocimiento del nacimiento de Jesús son magos provenientes de Oriente estudiosos de los astros y de las ciencias secretas, no son conocedores del Dios verdadero ni practicaban la verdadera religión como los judíos consideraban que eran sus creencias, sino que Dios da a conocer primero el nacimiento de su hijo a quienes eran extranjeros despreciados por los judíos sobre todo por ser magos a quienes los judíos consideraban como extranjeros ignorantes que vivían en medio de supersticiones.

Con esto el evangelista Mateo nos señala que Dios habla a cada hombre con el lenguaje que cada uno puede entender: a Herodes le habla a través de los sacerdotes y escribas estudiosos de los textos sagrados de la Biblia y a los Magos les habla a través de sus estudios astronómicos. Nadie es excluido del Plan de Salvación, Dios no rechaza a nadie.

Este potente mensaje de acogida a todos sin exclusión es lo que como cristianos estamos llamados a ser vida en nuestras comunidades superando momentos en que hubo quienes se sentían llamados a establecer normas de discriminación respecto de diversos grupos como los separados, madres solteras, grupos de la diversidad sexual, mujeres que han abortado por diversas circunstancias, etc. Como cristianos la lectura y reflexión de los evangelios, nos tiene que ayudar a entender y conocer a quien seguimos, Jesús El Cristo, El Mesías y su mensaje que se resume en: “Amar a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.”

En relación a la tradición popular de los tres Reyes Magos que traen regalos, solo decir que de acuerdo al texto no se mencionan que fueran reyes, ni cuantos eran, tampoco sus nombres ni que uno de ellos haya sido negro, lo importante de este relato es como estos magos que no eran judíos, por tanto no formaban parte del Pueblo Elegido por Dios fueron capaces de reconocer a El Mesías entregarse a El y con un desprendimiento absoluto darle todo lo que para ellos tenía valor el oro, el incienso y la mirra; invitación que también se nos hace a nosotros, ser capaces de entregarnos al seguimiento de Jesús con el mayor desprendimiento del que seamos capaces.


Vivi

Miembro de la Pastoral de la Diversidad Sexual.