Me llamarán Bienaventurada

Publicada el 20 de Marzo del 2019

El día jueves 14 de marzo en el Templo de la Iglesia Evangélica Luterana "La Trinidad" de Ñuñoa, nos reunimos ambas Pastorales de la Diversidad Sexual. Católicos romanos y luteranos convocamos a una oración ecuménica como parte de la conmemoración del Día de la Mujer 2019.

Nuestro encuentro fue motivado además, por las agresiones en contra de personas de la Diversidad Sexual en los últimos días, especialmente por el caso de Carolina Torres Jara, quien estuvo al borde de la muerte, producto del ataque homofóbico de que fue objeto. 

En esta ocasión, Padis+ ofreció la música y el canto y la Pastoral Luterana ofreció la reflexión pastoral del evangelio. 

La pastora Hannah Schramm predicó acerca del evangelio de Lucas 10:    , el pasaje de Marta y María. Enfatizó el llamado de Cristo para que hagamos espacio para su presencia en nuestra vida y para que ninguna Mujer pierda ese espacio de espiritualidad en que su vida es dignificada y renovada.

El Pastor Marcelo Huenulef, lideró la liturgia conjunta en la que proclamamos el Magnificat, la canción de María en que ella alaba y confiesa el amor y justicia de Dios. Ese amor la hace decir : "desde ahora me llamarán bienaventurada", frase tomada del Magnificat que se tomó como lema para la invitación a este encuentro ecuménico. Tuvimos una dramatización acerca del abuso que sufren las mujeres cuando se las marca con insultos y expresiones vejatorias. Sabrina Hadjez representó tales insultos pegandolos sobre sí misma. Durante la liturgia de arrepentimiento y confesión, procedimos a quitarle esas marcas y a reemplazarlas por una banda que decía en grande "bienaventurada".

Luego de tal acción, nos acercamos a la pila bautismal, derramamos agua sobre ella, y confesamos nuestra fe bautismal en palabras del Credo Apostólico.

Cantando la canción Taizé "Escucha Señor, escucha mi voz", oramos espontáneamente por las mujeres de nuestra sociedad y por todas las mujeres de nuestras vidas. Encendimos velas y meditamos un momento en la violencia en contra de las mujeres y en la necesidad de reconocerlas con todos sus derechos y con toda su dignidad en la sociedad y en la iglesia.

Hacia el final de la liturgia, dimos gracias por las mujeres de la historia de la salvación y cantamos con alegría.

Luego de recibir la bendición final, compartimos un rato en el Salón Helmut Frenz de la iglesia "La Trinidad".

Agradecemos al Señor de amor que nos permitiera encontrarnos en la comunión bautismal y en la oración y le rogamos que este encuentro no sea el último sino que haya más oportunidades para compartir y apoyarnos en la fe cristiana que hemos confesado en unidad.



Marcelo Huenulef

Presbítero  Pastor Congregación "La Trinidad" de Ñuñoa.


Pueden   saber de   nuestros hermanos   en   http://iglesialuteranalatrinidad.cl