El mes de mayo fue un tiempo de profunda renovación, aprendizaje y oración para nuestra comunidad de la Pastoral de la Diversidad Sexual, Padis+. A través de diversas actividades, hemos seguido cultivando un espacio de acogida, fe y compromiso social, fortaleciendo nuestros lazos tanto internos como con otras comunidades hermanas.
A continuación, compartimos los hitos más significativos que marcaron nuestro caminar pastoral durante este mes:
Formación y contingencia: conociendo las leyes que nos afectan
Fieles a nuestro compromiso de ser una pastoral informada y conectada con la realidad social, iniciamos el mes —en el contexto del Día de las y los Trabajadores— con una charla formativa, a cargo de Basilios Belmar, abogado y académico de la Universidad de Valparaíso. En este espacio reflexionamos sobre las legislaciones actuales que impactan directamente en nuestras vidas. Tabién dialogamos y profundizamos sobre normativas clave como la “ley antidiscriminación” y la “ley Karin”, herramientas fundamentales para la dignidad y el resguardo de las personas en los espacios laborales y sociales.

Silencio y encuentro con Dios: Ejercicios Espirituales en Puchuncaví
A mediados de mes, la localidad de Puchuncaví nos recibió para vivir un esperado encuentro íntimo con el Señor. Una quincena de integrantes de nuestra pastoral participó de forma presencial en los Ejercicios Espirituales.
Fueron días de silencio, oración acompañada, discernimiento y profunda comunidad, que nos permitieron recargar las energías y fortalecer el discernimiento para seguir caminando.

Finaliza el primer ciclo de bienvenida
Con mucha alegría, cerramos exitosamente, el primer ciclo de inducción de este año. Tras tres provechosos encuentros informativos y de conocimiento mutuo, un grupo de nuevos integrantes concluyó su etapa de bienvenida y ya se suma de forma oficial a las actividades regulares de Padis+.
¡Les recibimos con los brazos abiertos en esta, su casa!

El Espíritu nos une: Un fin de semana de celebración ecuménica de Pentecostés
Celebrar la venida del Espíritu Santo es celebrar la diversidad de dones, y este año ese llamado fue profundamente ecuménico.
Las celebraciones comenzaron el viernes 22 de mayo, día en que nos unimos a un emotivo encuentro ecuménico virtual que conectó a diversas comunidades católicas, evangélicas y protestantes de distintos lugares, bajo un mismo espíritu de comunión.

El broche de oro de ese fin de semana de gracia ocurrió el sábado 23 de mayo. Allí, en conjunto con la Pastoral de la Diversidad Sexual de la Iglesia Evangélica Luterana, realizamos una vigilia ecuménica de Pentecostés presencial, que convocó a casi un centenar de personas.
Bajo el lema "Una solo corazón, una sola alma" esta hermosa joranada estuvo marcada por dinámicas grupales, espacios de reflexión profunda, momentos de oración comunitaria y, sobre todo, mucha celebración fraterna, recordando que el Espíritu Santo sopla donde quiere y nos hace converger en nuestras diversidades.
Agradecemos a cada una de las personas que hicieron posibles estas instancias. Seguimos caminando juntas y juntos, ahora en pleno junio: mes internacional del orgullo LGBT.